El llanto es la forma en que los bebés se comunican, pero cuando este es inconsolable y prolongado, puede ser un signo de malestar que no se ve a simple vista. A menudo, los padres se sienten frustrados e impotentes, sin saber cómo aliviar el sufrimiento de sus pequeños.
En Clínica Pablo Losada Crespo, en Vigo, sabemos que la osteopatía pediátrica puede ser la clave para entender y tratar la causa de ese llanto. Esta disciplina manual y no invasiva se centra en el bienestar integral del bebé, corrigiendo pequeñas disfunciones que pueden haberse originado durante el embarazo o el parto.
1. Cólicos del lactante y problemas digestivos
La osteopatía pediátrica trabaja para relajar la tensión en el abdomen y mejorar la movilidad del diafragma, facilitando una mejor digestión. A través de suaves manipulaciones, se puede aliviar el estreñimiento y los gases, reduciendo significativamente el dolor que causa el llanto.
2. Dificultades con la lactancia
Un bebé que no se agarra bien al pecho o que se muestra irritable durante las tomas podría tener restricciones en el cuello o la mandíbula. El parto, especialmente si fue largo o instrumental, puede generar tensiones que dificultan la succión. Un osteópata liberará esas tensiones, permitiendo que el bebé se alimente de manera más eficiente y placentera.
3. Irritabilidad y problemas del sueño
Los bebés irritables que no consiguen conciliar el sueño a menudo sufren de tensiones craneales o cervicales. La osteopatía pediátrica busca restaurar el equilibrio en el sistema nervioso, liberando las presiones que pueden estar causando incomodidad. Al armonizar el cuerpo del bebé, se le ayuda a relajarse y a dormir mejor.
4. Asimetrías posturales y tortícolis
Si su bebé prefiere girar la cabeza hacia un solo lado o presenta una asimetría en el cráneo (plagiocefalia), podría deberse a una tortícolis posicional. Las suaves técnicas osteopáticas pueden corregir estas restricciones en el cuello, mejorando la movilidad y previniendo problemas posturales futuros. Al liberar estas tensiones, el bebé se sentirá más cómodo y menos propenso a llorar por incomodidad.
5. Reflujo gastroesofágico
La osteopatía también ayuda a reducir el reflujo al liberar la tensión en el diafragma y en las estructuras que rodean el esófago. Estas manipulaciones facilitan el paso de los alimentos y alivian la presión en el estómago, disminuyendo la frecuencia y la intensidad del reflujo.
Sesiones de osteopatía pediátrica en Vigo
Si se siente identificado con alguna de estas situaciones, es posible que la osteopatía pediátrica sea la solución que ha estado buscando. En Clínica Pablo Losada Crespo le invitamos a visitarnos para una consulta. Nuestro equipo de profesionales está comprometido con la salud y el bienestar de su bebé, aplicando técnicas seguras y eficaces para devolverle la tranquilidad a su familia. ¡Le esperamos!